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  • Las buenas noticias

    He estado retirada de la blog un tiempo, y mi reencuentro no ha podido ser más agradable, Lolitacm nos va a hacer bloggertías/os. Bien por Lolita y su retoño/a.
    Os envio a todos un enorme abrazo.
    Valle

  • Cuando los príncipes son sólo ranas...

    En los cuentos de hadas, sí una bella princesita besaba a una rana, ésta se convertía en un apolíneo príncipe, dado que una hada maligna lo había convertido en batracio.
    Éste será el inicio de una de las peores esclavitudes de las mujeres pasadas, presentes y futuras, de las que no somos conscientes, por supuesto.
    Cuando somos adolescentes ellos, todavía no son ni ranas ni príncipes, andan gastando sus energía en controlar sus hormonas e intentar adecuarse a los roles que los “hombres adultos†les inculcan, y, nosotras andamos ocupadas en pelearnos con nuestros padres, con nuestros cuerpos y, en general, con el mundo. Con lo que, lo único a lo que podemos agarrarnos es al “AMORâ€. A esos tiernos e inexpertos adolescentes con exceso de revoluciones en la mente y en las hormonas.
    Esos adolescentes a los que vemos como el “príncipe azul†que nos librará de los “malosâ€. Que nos coge tiernamente de la mano, mirándonos embobado, mientras nosotras soñamos futuros inciertos con casas maravillosas, niños guapos y educados. “El†se convierte en un ser sin defectos, amable, educado, tierno gentil, y, por supuesto, exclusivamente enamorado de nosotras.
    Y, ¡Plaf! Batacazo. Te dejan. Te vacilan o simplemente pasan de ti. Y, piensas que aquél, precisamente aquél no era tu príncipe.
    Transcurre la vida. Conoces más hombres, más príncipes… más batacazos, e, incluso te llegas a casar con el que tu crees es el mejor de los príncipes y, la cosa sale mal. Y vuelves a soñar despierta. Echándole la culpa a tu poca psicología, a la falta de dinero, a tu suegra o a que el “apartamentito†os ahogaba.
    Eso sí, cuando te quedas sola, ya con unos añitos, tu maleta llena de experiencias. Vuelves a echar mano de tus fantasías adolescentes. Sí, sí… aquellas de las miraditas en el parque, ir cogidos de la mano, y la casita en las afueras, y la leña en el hogar, y, “El†tu príncipe ha crecido y ahora es un maduro caballero, con más sabiduría que empuje, con más galantería que energía, pero, éste, éste … todavía es una rana.
    Nos pasamos toda una vida convirtiendo ranas en príncipes a base de echarle una desmesurada imaginación, mucho romanticismo y bastantes grados de miopía.
    Y, cada vez que algún ser humano de sexo masculino se acerca a ti, la máquina de besar ranas se pone en marcha, y, tu ciega como un topo decides besarle hasta la extenuación, dejándote la mitad de tus anhelos, la mitad de tu ser en esa especie de mermelada pastosa y dulzona que llamas “AMORâ€,para con el tiempo ¡Ah, Señor! Con el tiempo descubres que, por mucho que le beses nunca será un príncipe, “El†es una rana, sólo una rana. Es como le han hecho. Y, tú no puedes cambiarlo. Sólo te quedan dos cosas o ser también una rana o una princesa en tu castillo, en tu territorio, y, por supuesto, en el que impere la “abolición de charcas y … RANAS.

  • Buenos deseos...

    Navidad
    No me gusta la Navidad, ni estas fechas "entrañables", al menos desde que no hay niños en casa. Las Navidades se vuelven absolutamente obligatorias, cenas o comidas de empresa obligadas, loterias, fiestecitas obligadas, saludos para todo el mundo, comprar, gastar, beber, comer, fumar, mas que en cualquier otra fecha del año. Pero, y este pero es bueno... lo que si me gusta, es que en estos días ponemos especial interés en tener buenos deseos para las personas que nos rodean, y, aunque sólo sea de palabra, al menos, son BUENOS DESEOS.
    Asi que, OS DESEO UNAS MARAVILLOSAS FIESTAS, que las disfruteís, las vivaís y las sintaís con todo vuestro ser, y, OS DESEO UN AÑO 2007 lleno de sensaciones,sentimientos,viajes, placeres o cualquier cosa que podaís desear.
    FELIZ 2007

  • No espera

    Niño Sentado J.Esteban
    No espera.
    Tiene ojos de lince, son verdes y dulces como de lago tranquilo, sus cejas son pobladas, sus rasgos intensos. Tiene mirada de niño viejo. Va limpio. Está solo en esta inmensa terminal tan moderna y modernista. No lleva equipaje, ni mochila. Tendrá unos 12 o 13 años, esa edad indefinida entre niño y adolescente. Sentado con cierta displicencia en la postura y permanece atento.
    No espera.
    Mira con ojos curiosos y tristes, a un lado a otro, examina a cada viajero que pasa. No busca, parece dejar pasar los minutos. Puede que no tenga donde ir. Puede.
    No espera.
    Ahora su mirada se ha vuelto de hombre viejo al verla pasar tan joven, tan estirada, tan digna, tirando de su maleta de diseño. La sigue con los ojos como si la oliera, acompaña sus pasos siguiendo el halo de su vestido blanco, disfrutándola al pasar con una sonrisa pequeña, acortada por sus pensamientos.
    No espera.
    Fija ahora la vista en la mesa de al lado, en una niña somnolienta, de su edad tal vez, receloso, con el ceño fruncido la ver juguetear con el móvil rosa “chicle†mientras la escucha contestar con monosílabos a su madre. La mira, bosteza, la vuelve a mirar. Se despereza.
    No espera.
    Y se vuelve a perder en las miradas a la gente, sin moverse del asiento, dejándose llevar por sus estelas, en sus maletas. Se va con cada uno de ellos, a sus destinos, a sus casas, con sus familias. Sentado en esa moderna terminal, minuto tras minuto viendo las vidas de los demás pasar.
    No espera.
    Barajas T4 - 20.07.2006

  • ¿Qué hacer...

    ... cuando la ira se apodera de ti? ¿Qué hacer cuando el mundo, tu mundo se hace tan pequeño? ¿Qué hacer cuando tus miserias son tan ínfimas^, pero a la vez tan grandes? ¿Qué hacer cuando no te sientes... no sabes, no existes... ? Bueno, existes, eres, por qué alguien en algún momento, te puso aquí. Eres, por que estas... pero, tu no te sientes, o eres algo que no reconoces...¿ Qué mierda haces con tu vida? ¿De dónde sacas fuerzas para ser lo que realmente quieres ser? ¿Y, que quieres ser? Díficil pregunta, para complicada respuesta... Y , yo, que carajo, quiero ser... No sé, si en el fondo, me gusto, no sé... sé que estoy aquí... sé, que no puedo dejar de estar aquí, sé que no tengo cojones, para dejar de estar aquí... ¿Pero quien carajo soy? ¿Quíen coño, me ha hecho como soy? ¿Qué soy? I don't...
    Ni puta idea.. que hago aquí... en este momento... no sé, no soy... y... lo que mas me jode... ¿Qué mas da? ¿A quien le importa?

  • Olas en Edimburgo

    Pub en Edimburgo
    Edimburgo al día siguiente…

    Dragones sobrevolando castillos en ruinas. Cañones oxidados. Estandartes deshilachados. Restos de mil batallas.

    Parecía que se hubiesen parado todos los relojes, tiempos muertos y expectantes, tiempos pasados y venideros, tiempos inexistentes. Todos los momentos estrangulados en el silencio feroz de la resaca.
    Como las olas lamen suavemente las orillas, así la mañana llegó y ella, aterida, brumosa de alcohol y risas, de besos dados sin querer queriendo; resaca de cientos de olas en su cabeza. Ella se “arrebujo†en su abrigo, estiró las piernas y contemplo los restos de aquella noche.

    A los pies del castillo restos de botellas, papeles, confetis, cigarros, vasos aplastados. A lo lejos el macro escenario desierto, negro y frío. Gente sonámbula trastabilleando como bebes iniciando sus primeros pasos, miradas perdidas tal vez en otras resacas.

    Ella sintió el frío en sus huesos doloridos, agarrotados. Intentó estirar los dedos de su mano derecha y fue cuando le sintió, cuando le vio pegado a su lado, totalmente dormido, con el sueño inquieto del alcohol.

    Intentó apartar las olas de su cabeza y recordar ¿qué quería recordar? ¿Para qué? Tal vez fuera mejor quedarse en ese estado de vacío mental donde las imágenes llegaban veladas sin contexto, donde los restos de las palabras dichas se entrelazaban en idiomas inteligibles, donde su cuerpo sabia que había sentido roces, caricias, besos, pero ella no era consciente.

    Las olas, olas en Edimburgo, lamiendo los rebordes de sus sensaciones, olas que acarician, besan. Olas, olas que transportan a vidas mejores. Olas que olvidan, que arrastran. Olas en su cabeza. Y ella deseo ser una de esas olas, perderse en si misma, crecer, menguar… olvidando. Deseando ser una ola que la hiciera renacer a una nueva vida.

    Ella gritó en silencio dentro de la ola: ¡Feliz año mundo!
    31.12.2004 Edimburgo

    P.S. Como vereís me cuesta "colgar" relatos actuales. Por favor, tened paciencia... Algún día lo conseguiré. Saludos

  • Espacio desconocido

    Nunca sabes. Nunca llegas a conocer. ¿Qué mas dá? Lo desconocido tal vez sea lo que importe. Lo que nos haga vibrar. La cuestión es estar vivos. Sentir. Dejarse llevar. Sólo tenemos esta vida, única, intrasferible... y demasiado corta para disfrutar de todo aquello que consideramos inalcanzable. Dejarse llevar, por los momentos, la marea, los sentidos... Dejarse llevar a algún espacio desconocido, ése en el que dejamos de ser como creemos que somos, ése en el que somos realmente, en el que no importa nada. Ser libres, y ser, sentirse... únicos e inalterables, como el propio espacio, la nada, o la energía.... Ser...
    Vivir, disfrutar, de uno, de los demás... de los espacios desconocidos....!!!

  • Decidir...

    Man Ray - Les amoureaux
    ... que es lo mejor. Tomar la decisión de acabar con algo que te hace feliz momentáneamente, pero que sabes te inundará el corazón de tristeza, según vaya pasando el tiempo. El tiempo inmisericorde con los sentimientos juega a desbaratar nuestras vidas, él impone sus reglas. Se alía con la distancia y ambos te martirizan haciéndote soñar con nubes con sabor a Fanta de Naranja, con besos dulces bajo una escalera. Con posibilidades de vidas rémotas que nunca llegarán a ser. Por esto y por miles de cosas mas que ni me atrevo a pensar, llegó la decisión así casí sin pensar, no quiero darle tiempo al engaño, a la envoltura de papel couché, a venderme a mi misma ilusiones vanas. Por eso, y por que te quiero, y respeto, respeto lo que haces y quien eres y te quiero por quien eres. Adeu.

  • De veleros y templanza

    Velero 1
    Un velero anclado en un lago tránquilo y sereno, es una invitación a la mesura, la templanza a no dejarse influir por ningún viento, a ser uno mismo sople o no aire, haya o no algún motivo para moverse. Uno puede quedarse quieto o levar anclas, henchir las velas y dejarse llevar a cualquier sitio, a algún espacio desconocido. Dejarse atrapar por los mares revueltos apasionadamente, ignorar las tormentas, salvarlas y salvarse con el esfuerzo que sea preciso, pero siempre hemos de ser como ese velero, nosotros mismos en cualquier espacio, en cualquier tiempo, en cualquier circunstancia.

  • Mañana...

    04
    Instantes, espacios, tiempos nada es importante si mañana he de verte. Momentos, segundos, horas, días si veré tu rostro por primera vez, si estarás esperándome al otro lado de la puerta.
    Tiempos rémotos e inexistentes una vez tus manos tomen las mías.
    Espacios inabarcables cuando tus dedos se entrelazen suavemente entre los míos.
    Océanos inmensos entre tus ojos y los míos.
    Realidades en movimiento vertiginoso cuando nuestros mundos se unan.
    El cosmos se hará infinitamente pequeño en ese preciso instante...
    Mañana.

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